
Quienes utilizan o alguna vez utilizaron un PC de escritorio pueden dar fe de que una de las complicaciones más comunes en el uso de estos equipos es la acumulación de cables. Esos fieles tubos de plástico que noblemente cumplen con la tarea de mantener todo conectado y funcionando como corresponde, pero que al mismo tiempo se enredan, hacen difícil el aseo y se pierden cuando más se les necesita. Afortunadamente al pasar los años la cantidad de cables se ha ido reduciendo notablemente, hasta el punto en que en nuestras laptop no requerimos más que el cable de corriente para trabajar, pero frecuentemente nos encontramos frente a situaciones que nos hacen recordar lo mucho que aún dependemos de ellos.
Claro, el desarrollo y masificación de tecnologías como WiFi, Bluetooth y sistemas de carga por inducción a veces nos hacen creer que en un futuro cercano los cables visibles serán historia, pero éstos siguen dando la pelea con ventajas que las tecnologías inalámbricas están lejos de ofrecer. La primera ventaja que viene a mi mente es la confiabilidad, ya que la conexión física siempre será más segura, estable y rápida que la inalámbrica, principalmente por estar menos expuesta a interferencias.
Otra ventaja de los cables es la mínima posibilidad de que intrusos interfieran o ingresen en la conexión. Es muy sabido, por ejemplo, que la señal Bluetooth es altamente insegura por ser muy fácil de interceptar y decodificar, ¡así que ojo con lo que andas diciendo por tu auricular!
Ahora, el gran problema es que la dependencia de los cables hacen que nuestro dispositivo portátil no sea ta portátil y nuestro móvil no sea tan móvil. De seguro que a alguno de ustedes le ha ocurrido que acaban de poner el teléfono a cargar y tienen que salir un momento, ¿qué hacemos?, ¿nos llevamos el móvil aunque vaya a descargarse y apagarse o lo dejamos cargando y prescindimos de él?
Si bien soy de quienes guardan la fiel esperanza de que pronto podremos dejar de depender de los cargadores de la laptop y el móvil y por fin seremos libres de verdad (ya sea por baterías autosuficientes o carga eléctrica inalámbrica), creo que hay muchas ocasiones en las que los cables seguirán dando la pelea y representando la mejor opción por uno u otro motivo.









Seria genial todo lo inalambrico y es cierto, es molesto cargar con el celular sin mucha carga, pero bueno, hay que esperar que supere mas la tecnologia
Mayor mal sería tener que cargar la batería de cada periférico inalámbrico. Los cables están todos ocultos entre la pared y el escritorio y ordenados en una sola “trenza”. Nunca ha sido tema para mí, y utilizo PC de escritorio y laptop.
Baterías autosuficientes, ok.
Nivelazo Hipertextual inside.